(All the things that I´ve Done)
miércoles, 31 de marzo de 2010
Explorando Ítaca
(All the things that I´ve Done)
martes, 30 de marzo de 2010
El mundo gira (off topic)
- Mochuelo, ¿es posible que si cae una estrella de ésas no llegue nunca al fondo?
Daniel, el Mochuelo, miró a su amigo sin comprenderle.
- No sé lo que me quieres decir – respondió.
El Mochuelo luchaba con su deficiencia de expresión. Accionó repetidamente con las manos, y, al fin, dijo:
- Las estrellas están en el aire, ¿no es eso?
- Eso.
- Y la Tierra está en el aire también como otra estrella, ¿verdad? – añadió.
- Sí; al menos eso dice el maestro.
- Bueno, pues es lo que te digo. Si una estrella se cae y no choca con la Tierra ni con otra estrella, ¿no llega nunca hasta el fondo? ¿Es que ese aire que las rodea no se acaba nunca?
- ¿Qué?
- No me hagas esas preguntas; me mareo.
- ¿Te mareas o te asustas?
- Puede que las dos cosas – admitió.
- ¿Qué?
- También a mi me dan miedo las estrellas y todas esas cosas que no se abarcan o no se acaban nunca."
- El Camino - Miguel Delibes.

El mundo sigue girando. Y nosotros con él.
lunes, 29 de marzo de 2010
Sucesión en el tiempo
Todo esfuerzo tiene su recompensa, toda alegria lleva a sus espaldas un esfuerzo y en ocasiones un leve pero satisfactorio sufrimiento. Sabemos que siempre, a pesar de la distancia, estamos juntos.
Estamos a 27 días excasos de nuestro segundo objetivo. Hemos concluido las carreras de preparacion. Nos queda un ultimo esfuerzo, el más duro, el más importante, quizas el más doloroso, quizas el más glorioso y seguro que el más esperado.
Hace una semana disfrutamos de la carrera mas bonita que hayamos corrido nunca, y tambien es posible que la mas emotiva. Corria el kilometro 4 cuando Miguel me dio la noticia, un subidón tremendo corrio por mis venas e hizo que olvidaramos la carrera por unos instantes. La alegria corria con nosotros, la emocion invadia nuestros cuerpos y las sonrisas y felicitaciones nos acompañaron en la carrera. El calor del publico segoviano nos llevó hasta la meta, nos ayudó a superar los momentos mas duros de al carrera. Nunca habiamos visto algo así, la gente volcada al 100% con los corredores. Por unos metros, en la subida de la Calle Real, nos sentiamos Perico Delgado, Miguel Indurain o nuestro malogrado Chava Jimenez en una etapa del Tour de Francia. Al final, en la llegada a meta, por fin nos reimos de la marca realizada, sufriendo habiamos conseguido con nuestro objetivo. El día habia sido redondo. Moralmente salimos muy reforzados de Segovia, las fuerzas están intactas y la moral una vez más, por las nubes.
Aqui dejo la sucesion de tiempos en los respectivos kilometros, como siempre vamos de menos a más en las carreras.
Km.1-4:30
Km.2-4:34
Km.3-4:30
Km.4-4:02
Km.5-4:04
Km.6-3:38
Km.7-4:27
Km.8-4:32
Km.9-4:43
Km.10-4:28
Km.11-4:15
Km.12-4:36
Km.13-4:29
Km.14-5:00
Km.15-4:23
Km.16-4:23
Km.17-4:08
Km.18-4:07
Km.19-4:00
Km.20-3:38
Km.21-3:45
0,97-0:31
Hoy, a parte por supuesto de Mónica que nunca falla a las citas de las carreras, tenia un animador de lujo, Miguel. No podia acompañarme una vez más en cada zancada, en cada bocanada de aire, pero estaba animandome en la cuesta en las dos vueltas al circuito. Su animo sonaba especial entre los demás. Hizo que fuera más rapido y que acabara en un buen puesto. Gracias por ir a anirme campeón.
Finalmente termine la carrera en un tiempo de 21´48 en el puesto 48. Mejor puesto y mejor tiempo en proporción que en la carrera anterior, más no se puede pedir. Y ahora, lo dicho, a realizar un ultimo esfuerzo.
PD: De nuevo nuestra más sincera enhorabuena a la futuos papás. Pronto seremos uno/a más.
jueves, 25 de marzo de 2010
Cruzas por el crepúsculo
Ángel González

Ahora que viajamos sin equipaje. Ahora que surcamos mares de asfalto y lejos dejamos el kilómetro cero en busca de nuestras metas. Ahora que atravesamos las últimas horas de la tarde coleccionando puestas de sol, acumulando kilómetros y soledades. Ahora que debemos disfrutar cada día, cada instante. Ahora que la soledad de los entrenamientos está próxima a acabarse y la fiesta de Maratón nos espera. Ahora que por fin es el momento.
La gran ciudad nos espera. Confundámonos con el camino y soñemos con la meta que nos espera más adelante. Justo allí dónde venceremos nuestros miedos y dónde nos acercaremos a nuestros límites. Maratón nos espera. Disfrutemos cada instante.
42.195 metros. Ahora que pronto correremos por la gran ciudad. Ahora que disfrutaremos nuestro momento. Ahora que estamos deseando correr, aplaudir, gritar, aplaudir, correr. Seguir corriendo. Hasta allí dónde sólo llegan los campeones.
Ahora que todo está cerca. No lo olvidemos. Vamos a disfrutar cada instante, a vivir cada zancada. Somos maratonianos. Disfrutemos la fiesta.
lunes, 22 de marzo de 2010
Están locos estos romanos

Cien kilómetros atrás y muchas emociones después queda la ciudad monumental de Segovia, todavía envuelta en los aplausos y en los gritos y música que la han invadido toda la mañana.
¿La carrera perfecta? Quizás si. Una de las mejores metas posibles, bajo el acueducto. Un recorrido precioso, pasando por cada sitio de interés de la ciudad y recorriendo cada esquina con encanto. Y sobre todo una organización y un ambiente simplemente espectacular.
Toda la historia parece colocada al revés. Confusa e irreal. Nos situamos en el año 2010 después de C., toda la Península está ocupada por carreras populares frías, ¿toda?, ¡no!. Una aldea poblada por irreductibles romanos resiste todavía y siempre al invasor. Y la vida no es fácil para las guarniciones de legionarios amantes de las simples carreras reducidos en los campamentos próximos a la aldea de los famosos romanos.
Allí todo es distinto. El recorrido te lleva por los sitios más bellos de una de las ciudades más bellas. Los habitantes lo celebran como un día grande y te hacen sentir como un ciclista subiendo el Tourmalet. La música invade todo el recorrido. Y mientras corres sientes que si alguna vez se le da importancia a los detalles más que aquí es imposible.
Corremos. Intentamos volar. Al tiempo que pretendemos entrar en el club de los imposibles. La mejor carrera para abrazarnos según corremos. Dónde desafiamos gravedad y cuestas, y ascendemos como si se tratara de una etapa ciclista entre cientos de aficionados que aplauden y gritan. Corremos. Corremos. Entre la música de charangas, entre los gritos de una ciudad que se vuelca con la carrera y que como una parte más anima sin desfallecer. Corremos. Hasta pensar que más deprisa no podemos ir. Y buscamos el acueducto con la mirada. Hasta llegar a la línea de meta.
Los últimos 300 metros. Y ya no hay tiempo para más. La emoción de ver la llegada hasta arriba de gente. Sentir la música y la emoción de una de las metas más bellas. Cruzamos el acueducto. Ya estamos en una hora y treinta. Ha sido una carrera muy emotiva. Sin duda una de las más bellas. De las más duras, si, también. Pero creo que será difícil volver a encontrar una tan bella. Segovia bien vale un esfuerzo. Y cuando sea mayor y corra carreras populares, algún día querré correr allí.
Vuelvo a casa. Apago el motor del coche y deja de sonar rock and roll. Los malabaristas se han apoderado de la ciudad y las reglas han cambiado. Todo sigue siendo irreal aunque parece que nada ha cambiado. Pero dentro de mi se que ahora todo comienza a ser distinto. Que las emociones lo han invadido todo esta semana. Una de las más felices. Y que como guinda he disfrutado muchísimo de una de las carreras más bonitas que se pueden correr.
sábado, 20 de marzo de 2010
Que tengas suertecita (Apuesta por el Rock and Roll)
Es la hora del rock and roll. La hora de volver a presentar nuestra solicitud al club de los imposibles.
Mañana viajamos a Castilla, huérfana de Delibes, y cogeremos nuestro disfraz de detectives salvajes para recorrer las calles de Segovia como si fuera DF en busca de nuestros sueños, en busca de la libertad que nos da correr, en busca de otra meta que no es nada más que otra etapa en el camino, otra ocasión para conocernos y disfrutarnos. Pero con un escenario de gala. Mañana toca una carrera de las que a uno le encanta correr y las calles del centro de Segovia nos esperan.
Madrid ya se ve en el horizonte del calendario. Segovia aguarda para celebrar la llegada de la primavera. Y mañana correremos como mejor lo sabemos hacer, juntos. Y juntos entraremos en el club de los imposibles. Que cuando los kilómetros amenacen con vencernos ahí estaremos el uno para el otro y el otro para el uno. Que cuando el tiempo se acabe y el cansancio nos agarre miraremos juntos hacia adelante intentando ver una señal, un aviso en el horizonte… la silueta del acueducto que nos recuerde que tenemos que apretar un poco más los dientes y que otra meta nos espera para cruzarla abrazados. Presiento que una de las más emotivas.
Mañana, camino de Segovia pensaba viajar con alguno de los hijos de Miles. Pero he cambiado de idea. No es mañana día para jazz. Mañana toca Rock and Roll. Y del bueno.
jueves, 18 de marzo de 2010
La estación del silencio

Ahora me escondo debajo de una barba de semanas, camino de incógnito y me camuflo tras una larga melena descuidada. Pero nada más allá de mis intenciones. Demasiado tiempo en la estación del silencio, pero ya estoy de vuelta. Y no tengo intención de volver a ausentarme.
Muchas cosas han cambiado estos días. La época de lluvias ha dado paso a unos días radiantes de esos en los que uno disfruta muchísimo corriendo al tiempo que ve llegar la primavera. De todas maneras anuncian lluvias de nuevo para este fin de semana. Segovia de por medio. Y comienzo a pensar en la existencia de una relación directa causa-efecto entre el teclado de mi ordenador y las nubes grises. La Latina ya queda bastante lejana, y estas tres semanas creo que han sido las más intensas en mi vida de corredor, con unas salidas de las que estoy realmente contento. La rodilla recuerda a menudo que está ahí, pero prefiero no darle mucha importancia. Aunque acabo de regalarles unas zapatillas nuevas, haber si se distraen un poco. Y en la tienda me dicen que mis zapatillas están descatalogadas... Menos mal que ya las he conseguido. Un simple cambio de tienda.
El mundo sigue girando a su velocidad habitual. Quizás un poquito más deprisa, como esos compases del blues que persigo. Sin dar tregua. Tengo una ilusión enorme por correr Madrid. Maratón nos espera y desde la guarida ya oigo los tambores de guerra. La primavera ya está aquí, la semana que viene vuelven las tardes largas y después del duro invierno este sol le da a uno muchísima energía. Ya estoy de vuelta. Ya he dejado atrás a mis raptores y abandono la vida monacal. Y ahora mismo estoy disfrutando muchísimo volviendo a las Tierras de Itaca, volviendo a casa.
domingo, 14 de marzo de 2010
Circuito de carreras Ecosport

La proxima semana llega la media maraton de Segovia, vamos a ir a por el reloj que se no escapó y que se rió de nosotros en La Latina, vamos a intentar atraparle y mejorar nuestros resultados, es posible que lo consiguiamos, pero de lo que estoy seguro es que disfrutaremos de la carrera y daremos todo por lograrlo. Y lo celebraremos con una buena comida con risas, anecdotas y demas aventuras. Que nos lo merecemos, los 4.
lunes, 1 de marzo de 2010
Síndrome de Tourette
T.S. Elliot
Tenemos el bajar de la hora treinta en la cabeza desde hace tiempo, pero aún siendo conscientes de que no es la mejor carrera para lograrlo no vamos a dejar de intentarlo.
Mi reloj se quedó olvidado en casa. Nunca me había pasado. Pero corremos detrás del conejo blanco con la intención de que nos adentre en el País de las Maravillas. Y así la primera parte de la carrera transcurre muy bien, con kilómetros entre 4´20 y 3´54 una vez superado el tapón inicial, y con la suerte de compartir la salida y los primeros kilómetros con Francis, que va a hacer un carrerón.
Pero no hay rastro de la Reina de Corazones ni del sombrerero, al menos para mí, que no termino de encontrar las buenas sensaciones, y aunque lo busco entre los árboles no consigo ver al gato de Chesire. Desde la Casa de Campo la carretera apunta hacia arriba, y sin las buenas sensaciones hago de lastre a Javi, que va como un tiro, y clavamos todos los kilómetros cuesta arriba en 4,25. No voy para más.
El estadio se acerca. Como me gusta que las metas estén sobre el tartán de una pista de atletismo. Definitivamente el conejo blanco nos ha robado el reloj. Llevamos los últimos kilómetros confusos y pensamos que entramos en hora veintiocho. Hemos recortado un kilómetro en las cuentas por error y tras pasar la meta vemos como el conejo blanco se aleja riéndose. Nos damos cuenta del fallo. Pero no pasa nada, aunque Javi hoy iba lanzado y ha tenido que tirar de mi como siempre sabe hacer. Hemos bajado en unos segunditos nuestra marca, y estamos muy contentos, y eso que la carrera era bastante más dura, y eso que me ha vuelto a tocar otra lección de sufrir un poquito cuando el cuerpo no responde del todo, y eso que he subido las últimas cuestas maldiciendo algo más de lo habitual.
Alcanzaremos un día a ese conejo. Segovia espera. Seguramente tampoco sea la carrera para conseguirlo, pero volveremos a intentarlo. La gran ciudad se aproxima. Mientras disfrutaremos del camino como lo hemos hecho este fin de semana. Hemos entrado ya en la madriguera y ante nosotros se abre el País de las Maravillas.