viernes, 26 de febrero de 2010

Ni Lógica ni Razón (aproximaciones a Maratón)

Miquel Barceló. Caixa Forum. Madrid.
Hasta el 13 de Junio.

Guardianes. Xavier Mascaró.
Paseo de Recoletos. Hasta el 4 de Abril.

El invierno está raro. Una tormenta perfecta sucede a otra. Una nevada borra la anterior. Aprendemos nuevos términos. Ciclogénesis. Bomba meteorológica. Conocemos nuevos ritmos. Nuevos desafíos contra la lógica y la razón. Contra el sentido común. Y contra la gravedad que se incorpora en nuestras salidas hacia la gran ciudad. Y entre tanto revuelo todo se ha alterado, todos los parámetros han enloquecido. Corres por el Paseo del Prado y un elefante te saluda haciendo el pino. En Recoletos, saludas a Valle Inclán como cada día y más adelante unos guardianes te retan con la mirada. Te pierdes en Pandora. Sueñas con la gran ciudad. Con ser invisible, y pasar de Auster a Bolaño. Permaneces LOST, viajando a través del tiempo. Vuelas en un triple de Llull y gritas con todo Vistalegre. I love this game. Y mientras sigues corriendo. Como cada día. Aunque las cosas hayan perdido su lógica. Aunque el camino te golpee de vez en cuando. Sigues corriendo. Corriendo.

El despertador volverá a sonar temprano. Los rituales volverán a comenzar. Y es que han pasado ya casi cuatro meses y desde Atenas no he vuelto a ver esos kilómetros señalados con una pancarta. Y hay algo de mono. Ilusión, como siempre. Aunque sepas que esta no es la guerra definitiva. Tan solo una batalla. Para sufrirla. Para disfrutarla.

La gran ciudad se aproxima. Y Latina y Segovia ya están aquí. Para seguir enseñándonos quienes somos. Para ir enseñándonos de nuevo el camino a Maratón. De momento el domingo comenzaremos a recorrer la Casa de Campo. En esta ocasión durante 9 kilómetros. Casi calcados en recorrido a los 7,5 que supondrán en MAPOMA.

Vamos acercándonos a Maratón. Volveremos a colgarnos un dorsal juntos. Que comience la fiesta. Are you ready? Seguro que si.

Y esta vez la carrera llevará una dedicatoria muy especial. Va por ti Jose.

Media Maratón de La Latina
Domingo 28 de Febrero

jueves, 25 de febrero de 2010

Bailando bajo la lluvia (teorías)


El invierno parecía que no iba a llegar, que este año el otoño más caluroso le había derrotado. Y así, tras el paso de las semanas, el día marcado, el 8 de noviembre amaneció en Atenas muy temprano. Tanto que el día comenzó mucho antes de que saliera el sol.

Entre el sueño, entre la emoción y los nervios, desayunábamos junto a las ventanas del hotel la madrugada del día que nos convertiría en maratonianos, y frente a nosotros, el Partenón. Majestuoso. Iluminado en la noche con el blanco mármol desafiando la oscuridad del día que aún no ha amanecido.

Hasta que todo ocurrió. Saboreando el café, la acrópolis desapareció ante nuestros ojos. Las nubes llegaron de pronto y la lluvia lo cubrió todo hasta devorar la ciudad y alterar las coordenadas del tiempo sin que nos diéramos cuenta.

El autobús convertido en barco improvisado nos dejó en Maratón y desde allí nuestras piernas nos llevaron bajo la lluvia hasta la gloria del estadio olímpico después de cuarenta y dos kilómetros.

El tiempo dió un salto, nos hizo retroceder al pasado y desde ahí dos mundos se abrieron ante nosotros, sin ser conscientes de ello. El futuro (presente) entró en un bucle lleno de lluvia. El futuro (pasado) siguió el transcurso normal de los hechos. Y nosotros corrimos desde las planicies de Maratón sin darnos cuenta de que ahora existen dos mundos paralelos y nos hemos quedado a vivir en uno de ellos, en el de la lluvia perpetua.

Alcanzamos Atenas. Bailamos bajo la lluvia. Cruzamos la meta y volvimos a casa. Las semanas de descanso pasaron, y las navidades y el invierno nos trajeron nuevos horizontes mientras comenzamos el camino que nos llevará hasta la gran ciudad a finales de abril. Y mientras, en el mundo en el que caímos cuando el tiempo se dobló en dos, sigue lloviendo.

Y así transcurren los días. Persiguiendo sueños. Corriendo detrás de una ilusión, de una filosofía de vida. Mientras sigue lloviendo y cada día, al terminar de correr, llegamos a casa empapados, calados por el agua que cae estos días en que no deja de llover y nevar.

Y los días continuarán pasando frente a nosotros. La Media Maratón de la Latina nos espera el domingo. Seguirá lloviendo. Seguiremos corriendo mojados. Seguiremos bailando bajo la lluvia. Pero ahora ya sabemos el secreto.
.
El 8 de Noviembre el tiempo se alteró. Viajamos a través de él, y varios mundos paralelos surgieron al tiempo. Nosotros nos quedamos a vivir en este. En nuestro presente, en el universo en el que somos maratonianos, en el universo en el que parece que la lluvia nunca nos abandonará.

jueves, 18 de febrero de 2010

Las consecuencias (Asustar un poco)

Vivir como un huracán ambulante. Rechazar el camino más fácil. Saborear cada paso y vivir de cada pequeña victoria. El corredor de fondo no pertenece a los kilómetros vividos, ni a las carreteras que lo esperan. Simplemente es parte de si mismo. De sus motivaciones, de sus ilusiones. Correr no es más que soñar y dejarse llevar por las piernas allí dónde la imaginación ya ha viajado. Disfrutar el camino. Luchar y sentir que la meta no es aquello que nos espera al final.


Vuelve la mirada
y dime ¿Qué ves?
Eres el boxeador
entrenando en la playa
lanzando ganchos de izquierda
al aire…

“El boxeador” – Enrique Bunbury



Las consecuencias (16.02.10 Nuevo disco de Enrique Bunbury)
Frente a Frente (Primer single)
.
Gracias pequeña por tantas y tantas cosas

martes, 16 de febrero de 2010

No country for old men


No está habiendo respiro. Definitivamente el invierno se ha dispuesto devorarnos y complicarnos las cosas todo lo posible. Ayer fue el día más duro. No ya en tanto que hayan sido los cien minutos más duros que nunca he corrido, sino más bien en tanto que han sido los cien minutos con las peores condiciones en las que nunca he corrido.

La tarde no estaba para muchas florituras. Cero grados. Todo el día nevando y la lluvia que se mezclaba con la nieve hasta confundirse en cada charco, en cada camino convertido en río. La casa de campo desierta. Sólo la nieve entre los pinos, la lluvia, la niebla y el frío. Muchísimo frío. Justo el día menos indicado para luchar contra tanta adversidad entre tanto agua.

La gran ciudad espera. Y el calendario no podía demorarse más. Tocaba. Y tocaba. No había aplazamiento posible. Y seguro que Maratón pasa por estos momentos de adversidad, de lucha contra la lógica y la razón más que contra los kilómetros.

Correr por sensaciones implica muchas veces buscar esas buenas sensaciones siempre. Como si tuviéramos que justificarnos cada día para convencernos de que el camino está siendo el adecuado. El calendario lo dice. Estoy aumentando un poco el volumen y la calidad de cada salida en comparación con Atenas. Pero las sensaciones no entienden de volumen ni de calidades pasadas. Necesito convencerme cada día, cada salida. Y el invierno no lo está poniendo fácil. Cuatro nevadas, demasiadas heladas, demasiada lluvia. Problemas de estómago que parecía que no se iban a ir. El pequeño resfriado, que propio de la época no termina de irse. Y frío, demasiado frío.

Ayer por la tarde el invierno me colocó enfrente de todas las amenazas posibles. Era una lucha mucho más allá de un cuerpo a cuerpo. Era el momento de enfrentarme al camino, a todas las amenazas que guardan los meses de Enero y Febrero mientras las zapatillas sueñan con la primavera y el cambio de hora que haga los días más largos.

Tocaba luchar. Debajo de dos pares de guantes, de las mallas largas, de la camiseta térmica, de un cortavientos y un chubasquero. Debajo de un gorro, un par de buffs y una molesta capucha. Debajo de unas manos y unos pies, que calados no dejaban de doler.

No era día para débiles. Tocaba luchar. Pelear por esa meta de Maratón que en algún lugar sabemos que nos espera. Tocaba luchar por esas buenas sensaciones que tanto necesita mi cabeza. Fue la tarde del tú a tú. De subir el cerro Garabitas rodeado por la nieve y el frío. Fue el día de llegar a casa sabiendo que lo hecho valía por mucho. Que las piernas guardarán esa tarde de perros para patear el muro allá por finales de abril. Y ahora, viéndolo en pasado, se que disfruté mucho la pelea.

Hoy la cosa no mejora. Sigue lloviendo a cántaros. Sigue apretando el frío. Sigue el catarro sentado junto a mí, y la rodilla que con tanta humedad y frío protesta más de la cuenta. Y vuelve a tocar. Pero las sensaciones vuelven a estar conmigo. Ahora se un poquito más que podemos ser invencibles, y que soñando con Maratón la carrera un día nos dará la recompensa que tanto hemos buscado y nos devolverá, con creces, en forma de felicidad todos los sufrimientos dejados en cada etapa. Hoy soy un poquito más fuerte. Y eso que no es un invierno para viejos.

domingo, 14 de febrero de 2010

¡YA TENEMOS EL CALENDARIO DE LA CARRERA DE LA MUJER!



Aún no está abierto el plazo de inscripción, pero sí tenemos el calendario:


Málaga 7 de marzo
Valencia 25 de abril
Madrid 9 de mayo
Santiago 23 de mayo
Vitoria 13 de junio
Gijón 27 de junio
Sevilla 3 de octubre
Barcelona 24 de octubre
Zaragoza 14 de noviembre

Tras la experiencia de Grecia, estoy deseando volver a correr. ¡Va a ser verdad que esto engancha!

Me conformo con acabar; pero algo en mí me pide más, unos minutos menos no estarían nada mal. Aunque me falta esfuerzo y un poquito de sacrificio (reconozco que el frío de Ávila puede conmigo)

Lo mejor de todo, será la presencia de los chicos. En Atenas corrimos en su ausencia, y estamos deseando verlos tras las vallas y escuchar sus ánimos. ¡Es hora de intercambiar los papeles!

Está claro que Madrid es nuestro objetivo, ¿Pero qué os parece la propuesta de Gijón? Después de un fin de semana de sol y relax, de raciones y cañas a la orilla del mar, no es mal plan. Ya nos contareis.

¡Calentando motores!

jueves, 11 de febrero de 2010

Diploma oficial





Hoy nos ha llegado el Diploma Oficial del Marathon de Atenas. Siempre lo tendremos presente, siempre será muy importante para nosotros. Fue nuestro primer Marathon, nuestro primer reto, nuestra primera ilusión. Guardará un lugar muy importante dentro de nuestras vidas.

Cada vez que lo veamos empezaremos a recordar tantas y tantas cosas..... No solo la carrera, que fue espectacular, que nos divertimos como el que más, que disfrutamos de cada metro, que fuimos felices durante cada instante. Nos salió la carrera perfecta fruto de la constancia y dedicación desde el primer momento.

También recordaremos los entrenamientos que hicimos durante 17 semanas, las horas y horas que pasamos con las zapatillas puestas con las que sacrificamos tantas cosas, tantos momentos, tantas horas de sueño, de diversión, que dejamos solas a nuestras inseparables compañeras de sacrificio y superación. Por y para ellas van siempre nuestro premio que es el suyo, el nuestro.


Y como no, recordaremos el viaje de 9 días por tierras griegas. Las anécdotas, los preparativos, las ciudades y lugares visitados, las risas que nos echamos, las partidas al parchís jugadas, los vuelos, las comidas, los momentos que compartimos, la amistad.


Este Diploma no es un simple papel que colgará de una pared, es mucho más. Lo es todo para nosotros.

miércoles, 10 de febrero de 2010

ÍTACA



“Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.

Más no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ellas, jamás habrías partido;
más no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas-“

Konstantínos Kaváfis

martes, 9 de febrero de 2010

más LOST que nunca


Estamos perdidos. Cada capítulo un poco más. Y esta noche comienza el principio del final. Y cuando acabe lo echaremos de menos. Demasiados misterios en el aire, y ya veremos como acaba todo. Quizás pensar en un final pueda conducirnos un poco a la decepción, ya que a pesar de las sorpresas que nos guarden los guionistas, parece muy difícil dar una solución a todo sin caer en la decepción argumental de un final que esperemos no peque de previsible. Difícil tarea la que tienen los guionistas.

Pero a estas alturas, creemos demasiado en la isla. Creemos demasiado en Lost, en la serie que tanto nos ha enganchado durante tantos capítulos, y que en ocasiones nos ha conducido a una pequeña y confesable adicción.

Esta noche sacamos nuestro lado más freak, y las diez estaremos pegados ante la televisión, que después de ver toda la serie a través de Internet volvemos al método tradicional para ver los últimos capítulos.

¿Creemos en John Lock? ¿O estamos del lado de Jack? ¿Adoramos a Kate, Swayer o Hugo? ¿Odiamos a Benjamin Linus? ¿Quién es Richard Alpert? ¿Soñamos con uniformes de la iniciativa Dharma? ¿Echamos de menos a Charlie? ¿Qué es la isla realmente? ¿Por qué nos gusta tanto Perdidos?

Esta noche todo comienza. O todo comienza a terminar.

Namaste, y buena suerte.




lunes, 8 de febrero de 2010

¿Dónde estabas tu hace 2 años?

Yo estaba en New York, en el Madison Square Garden, viviendo uno de los momentos más excitantes y más espectaculares de mi vida. Partido de la NBA entre New York Knicks y San Antonio Spurs.


Uno de los sueños de mi vida, ver un partido de la NBA con todo el espectaculo que lo rodea, en un estadio mítico y ver en directo a los Spurs.


Disfrutamos en cada momento del espectaculo, del ambiente, del partido, de cada jugada.... Fue una noche memorable. Y a mi lado estaba Miguel, y Cristina, y Adriana, y Carlos, y Carmen. Gracias por todo chicos. (La bandera de España es la misma que lucimos en Atenas)



Para que todos podais ver el momento tan espectacular y tan emotivo que vivimos, os dejo el video de la jugada que forzó la prorroga. Podeis comprobar nuestra locura transitoria pero totalmente justificada.

video

Cambridge


Inglaterra siempre huele a tradición, a costumbres, al sabor de una pinta de cerveza en un pub. A lluvia, a la niebla que esconde los verdes campos ingleses. Cambridge ha sido justo eso. La posibilidad de pasear, de hacer turismo sin la intención de hacer turismo, de perderse en los Colleges y en los pub. De descubrir la universidad y la pequeña ciudad. De vivir un fin de semana muy inglés.

Este fin de semana ha comenzado el VI Naciones de Rugby, el torneo internacional más antiguo del mundo. El torneo de un deporte que respira tradición y amor a los símbolos quizás más que ningún otro, y probablemente uno de los deportes dónde más al límite se lleva la capacidad del ser humano.

Mientras, el fin de semana ha pasado sin prisas. Cambiando carreras por paseos y disfrutando de charlas y del sabor de una cerveza en un pub.

Fin de semana para romper rutinas y descubrir nuevos paisajes, de cambiar Mediterráneo por las nubes de Inglaterra, de cambiar la gran ciudad por una pequeña ciudad inglesa, mientras un grupo de chicos, seguramente como cada mañana de sábado, jugaba al rugby entre la niebla en un embarrado parque del centro de Cambridge.

viernes, 5 de febrero de 2010

Cuestión de escaladores


Perfil Maratón Madrid
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¿A dónde nos lleva la carretera cuando apunta hacia arriba? ¿Por qué subir hasta lo alto de una cuesta si luego habrá que bajarla? ¿Por qué sentimos así? ¿Por qué cuando la carrera se pone cuesta arriba tendemos a alargar la zancada, apretar los dientes y subir un poco más deprisa?

Tenemos un punto raro. Algo que incluso se me escapa. Y realmente no se que es lo que nos lleva a disfrutar más cuando la carrera se pone complicada.

Un ejemplo. Nos encanta la media maratón de Ávila. Esa, que después de 20 kilómetros con largas subidas te recibe con un kilómetro final de adoquín bestial.

Y nos ocurre siempre. Corremos codo con codo, y en cuanto la carretera mira hacia arriba ahí estamos los dos intentando subir ritmo como si lucháramos por el maillot de lunares de premio de la montaña. En Atenas, la cabeza tenía que hacer de freno. Comenzaba la cuesta y ya estaba Javi apretando un poquito más. Mis piernas también querían guerra. Al menos la cabeza también estaba ahí y nos recordaba que nos dejáramos de heroicidades, que ese día no era esa la batalla.

Quizás tenga que ver con el perfil de nuestra Ávila. Quizás sólo con algo que no está bien dentro de nuestras cabezas. Javi se vuelve loco en Ávila por el puerto del Boquerón. Yo en Madrid siempre busco las mayores cuestas y me encanta perderme en el cerro de Garabitas o subiendo a tope desde el puente de los franceses hasta Chamberí durante casi cuatro kilómetros, en unos entrenamientos que me recuerdan a cuando era más joven y corriendo en Ávila intentaba meter todas las cuestas posibles en una hora.

Elegimos Atenas como nuestra primera maratón. No podía ser otra. En ninguna otra encontraríamos ese valor histórico y ese sentido que queríamos dar a la aventura. Poco importaba el perfil y que el hecho de ser una maratón bastante dura hace que sea una carrera que no llegue a cuajar internacionalmente como se merece. No le tuvimos miedo. Dejamos atrás Maratón, subimos el monte Penteli y escalamos hasta la ciudad eterna. Descubrimos nuestros sueños, que más que en el Olimpo siempre han estado en nuestro corazón.

El perfil en teoría era bastante duro, aunque ese día disfrutáramos tanto que apenas nos percatáramos. Eso si, los últimos siete kilómetros tendían hacia abajo, y eso era un punto muy bueno.

Ahora, nos espera otra maratón, y la historia vuelve a repetirse. O peor. De nuevo una carrera con la fama de ser de las maratones más duras. Los toboganes de Madrid esperan, y sobre todo los últimos diez kilómetros desde la Casa de Campo que dicen que te destrozan. Para celebrar el paso por el muro bien está comenzar las largas subidas que nos llevarán hasta el Retiro.

No tememos a las alturas. Estamos acostumbrados a vivir cuesta arriba. El 25 de abril comprobaremos de que pasta estamos hechos, y si toca sufrir, sufriremos. No tenemos miedo. Ya velamos armas, y esperamos soñando con esos diez kilómetros finales. Mientras tanto, seguiremos corriendo hacia lo alto del puerto, hasta lo más alto del cerro. Y como aperitivo vendrán las medias de La Latina y la de Segovia, conocidas por su dureza y sus cuestas. Seguiremos preparándonos para el momento final. La gran ciudad nos espera, y escalaremos hasta ella.

Mientras subiremos cada cuesta como sabemos. Apretando los dientes. Subiendo el ritmo. Soñando que si ese es nuestro terreno, probablemente las montañas nos estén esperando. Ese será otro capítulo. Mientras continuaremos escalando, como desde pequeños nos enseñó el frío y la piedra de nuestra Avila.

P.D. Lo reconozco. El miércoles pequé. Mis piernas, saliéndose del guión, me llevaron a subir y bajar cuestas con forma de series. Lo reconozco. Disfruté como un enano.

jueves, 4 de febrero de 2010

Quieres subir una montaña nunca


Quieres subir una montaña nunca
tan alta como tu propia expectativa.
Quieres escribir una canción en contra
de los sonidos de tu cabeza,
que suene como la vida o un motor.
Doblar un papel.
Controlar la exactitud.
Rezar a dioses que se te parezcan
y después irte a otro sitio.
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- Sofía Castañón -