jueves, 18 de marzo de 2010

La estación del silencio



Ya estoy de vuelta de la estación del silencio. Del retiro monástico en el que he pasado recluido las últimas semanas. Del silencio de todos estos días y de las pocas noticias que he emitido al planeta tierra desde mi guarida. Nada que haya tenido que ver con mis intenciones. Sencillamente el mundo decidió girar demasiado rápido y no he encontrado tiempo para bajarme un momento y escribir un post o mandar un mensaje al mar dentro de una botella.


Ahora me escondo debajo de una barba de semanas, camino de incógnito y me camuflo tras una larga melena descuidada. Pero nada más allá de mis intenciones. Demasiado tiempo en la estación del silencio, pero ya estoy de vuelta. Y no tengo intención de volver a ausentarme.


Muchas cosas han cambiado estos días. La época de lluvias ha dado paso a unos días radiantes de esos en los que uno disfruta muchísimo corriendo al tiempo que ve llegar la primavera. De todas maneras anuncian lluvias de nuevo para este fin de semana. Segovia de por medio. Y comienzo a pensar en la existencia de una relación directa causa-efecto entre el teclado de mi ordenador y las nubes grises. La Latina ya queda bastante lejana, y estas tres semanas creo que han sido las más intensas en mi vida de corredor, con unas salidas de las que estoy realmente contento. La rodilla recuerda a menudo que está ahí, pero prefiero no darle mucha importancia. Aunque acabo de regalarles unas zapatillas nuevas, haber si se distraen un poco. Y en la tienda me dicen que mis zapatillas están descatalogadas... Menos mal que ya las he conseguido. Un simple cambio de tienda.


El mundo sigue girando a su velocidad habitual. Quizás un poquito más deprisa, como esos compases del blues que persigo. Sin dar tregua. Tengo una ilusión enorme por correr Madrid. Maratón nos espera y desde la guarida ya oigo los tambores de guerra. La primavera ya está aquí, la semana que viene vuelven las tardes largas y después del duro invierno este sol le da a uno muchísima energía. Ya estoy de vuelta. Ya he dejado atrás a mis raptores y abandono la vida monacal. Y ahora mismo estoy disfrutando muchísimo volviendo a las Tierras de Itaca, volviendo a casa.

2 comentarios:

manuel binoy dijo...

Es bueno refugiarse de tanto en tanto en esa estación, necesario tanto para la mente como para el espíritu; espero y deseo que te hayas conocido un poco más a tí mismo; bienvenido al mundo de los ruídos; nos leemos.

Javi dijo...

No creas q voy a necesitar esa correa, se q estas a tope de fuerzas y q los entrenamientos de estas semanas te han servido para cojer la moral suficiente y las fuerzas necesarias para hacer una buena carrera en Segovia.

Ademas, te conozco, se lo cabezota q eres y aun recuerdo la venganza q te tomaste subiendo la cuesta del hospital viejo en la media de Ávila, dijiste esta cuesta me debe una y te vengaste de ella. Y el domingo estoy seguro q te qerras vengar de la media de La Latina, se q no acabaste conforme con la carrera (a pesar de q hiciste un super esfuerzo con lo mal q te encontrabas y q hicimos nuestra mejor marca) y q qerras resarcirte en Segovia.

Da igual q nos llueva o q nos haga malo, lucharemos como unos campeones y venceremos a todo lo q se nos ponga por delante.

A pesar de q no haremos el plan previsto post-carrera, no hay ningun problema. Tenemos muchas carreras por delante y muchos dias por delante para disfrutar los 4 de unas buenas comidas y unas buenas veladas. Desde luego q ese dia Pajares-Arévalo suena muy bien y lo haremos, y en Suances mas y mejor.

Estos dias de retiro q has tenido (en los q por fin has trabajdo un poco jejeje) seguro q te han venido muy bien para relajarte y para tomar mas fuerzas. Las rodillas estoy seguro q responderan perfectamente a las cuestas de Segovia y su empedrado.

Cuidate campeon, ya hablamos. Un abrazo

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