viernes, 11 de marzo de 2011

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Lago de la Casa de Campo, 10 de marzo 2011


Como siempre, la primavera llega tras el invierno, y mientras un día corres bajo el sol de la tarde te preguntas, - pero… ¡joder! ¡Si ya está floreciendo! ¿Cuándo comenzó esto? -.

La Casa de Campo sigue en su sitio. Los piraguistas siguen paleando en el lago para dar cuerda a la gran ciudad. Los caminos siguen en su sitio esperando nuevas batallas, protegiendo al cerro Garabitas y al teleférico en espera de nuevas guerras.

La primavera va entrando en el calendario.

Poco a poco me voy volviendo a sentir corredor.

Ya ni recordaba la última vez que corrí catorce kilómetros, que corrí algo más de una hora. Ya ni recuerdo como era antes de la llegada de los satélites, y ahora no puedo vivir si ellos.

Vuelvo a la casa de campo. Estamos de vuelta.

6 comentarios:

Miguel Mij-Mij dijo...

Con todos vuestros buenos comentarios, correr en la casa de campo se está convirtiendo por sí sólo en un objetivo a cumplir, tendré que aprovechar algún finde cuando esté bien para hacer una tapia de esas.

Carles Aguilar dijo...

La frase "volver a sentirse corredor" es toda una declaración de principios... Que disfruteis en la Casa de Campo... Estuve por allí en el último MAPOMA...

Jaal, Corredor Incierto dijo...

Incluso después de una carrera siempre es posible hacerse un largo o ancho en el Lago. Ahora que llega el buen tiempo.

Saludos Miguel

Miguel dijo...

MIGUEL, en cuanto estés listo, si tienes la oportunidad aprovechalá, que la casa de campo siempre merece la pena. Si se puede coincidir, encantado de hacerte de guía, aunque en cuestión de tapias, los tapieros (http://www.tapieros.es/), o en caso de buscar un buen cicerone te recomiendo el mejor posible (http://santipalillo.wordpress.com/) Un saludo y ánimo con esa recuperación!

CARLES, por allí debimos de coincidir en MAPOMA! Poco a poco, que aún, como siempre, sólo es una declaración de intenciones.

Me dan algo de miedo las carpas JAAL. Aunque los de las piraguas siempre me dan cierta envidia... un saludo!

Carlos dijo...

Catorce kilometrazos es todo un mundo, algo inalcanzable para la mayoría de la población, Miguel, así que haces bien en volverte a sentir corredor. Esos entrenos en la Casa de Campo, con tantos amiguetes que tengo por allí, qué envidia me dan...

¿Nos vemos este domingo en Avila?

Un abrazo. ;-)

Miguel dijo...

Hola Carlos!

muchas gracias! lo cierto es que es un placer corretear por la CdC. Eso si, ahora pocas cosas dependen de mi, así que sólo corro cuando tengo un huequillo...

El domingo no estaré por allí, que seguimos con los viajes de todos los fines de semana a Murcia, pero Javi si que no faltará a la cita. ¡A ver cuando podemos coincidir!

pasarlo muy bien!

un abrazo!

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