viernes, 9 de marzo de 2012

Días de navegación

Templo de Debod. Marzo 2012.


"Lo primero era elegir el emplazamiento dónde se elevaría el edificio religioso. Llegada la noche y a través de la observación de las estrellas se decidiría por los astrónomos cual sería la orientación del templo. En el caso de Debod se eligió la orientación Este-Oeste, con lo que el eje del santuario quedaba en el camino trazado por el sol en el firmamento, al mismo tiempo que perpendicular al curso del dios Hapi, el río Nilo.

Orientándose con la Estrella Polar y Orión, el sacerdote encargado de trazar en el suelo los límites del nuevo edificio buscaba el horizonte artificial por medio de un muro circular llevando a cabo la ceremonia del Pedy Shes o “tirada de cuerdas”.

Para ello se valía del merjet y el bay, una plomada y un bastón con los que se determinaba con exactitud el norte astronómico por la observación de la situación en el cielo de las citadas constelaciones al amanecer y al ocaso. Una vez orientadas las cuatro esquinas del edifico se introducían en una pequeña fosa, excavada en cada una de ellas, diversos amuletos o depósitos de fundación encargados de proteger y dar fuerza mágica al nuevo edificio sagrado, como si de semillas se tratase. De este modo el templo sería un “ente” vivo, dispuesto para crecer y ser construido".


Bedman, T. (2001): El Temblo de Debod como instrumento del rito. Debod, tres décadas de Historia en Madrid. Museo de San Isidro, Madrid.

3 comentarios:

Manuel Tintoré Maluquer dijo...

Gracias por la información; nunca está de más.

Commedia dijo...

Sobre las seis y cuarto es cuando pasamos por allí ;)

Miguel dijo...

Nunca está de más MANUEL. En ocasiones vivimos la ciudad, pero pocas veces nos planteamos cosas sobre ella. Por suerte, Madrid es inabarcable, y siempre será más lo que nos falta por saber que lo que conocemos. Me alegra mucho saber de ti. Un abrazo!

Ves COMMEDIA, ese horario es el que os envidio por ser capaces de disfrutarlo... Antes de amanecer, Debod, preparado para los ritos que celebran la llegada del nuevo día, debe de ser aún un lugar más mágico que al atardecer, aunque las vistas se abran al oeste. un saludo!

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