martes, 29 de diciembre de 2009

Línea de llegada


Hasta dentro de cuatro meses no volveré a recorrer este kilómetro. No volveré a trazar esta senda, ni a contemplar esta vista a la carrera. Pero durante estos cuatro meses soñaremos con esta línea de llegada.

Apenas hay noticias del planeta. La gran ciudad continúa lloviendo y de vacaciones mientras el tiempo lleva otro ritmo. Hasta en el trabajo se nota la Navidad y el comienzo del invierno de paraguas y tendederos desnudos. Y ayer día D. Hora H. Y primeros instantes para disfrutar. Para disfrutar del comienzo del nuevo plan, del nuevo reto que nos llevará hasta la meta del Retiro. Instantes para disfrutar de la lluvia, del barro, de la carrera. Para disfrutar del Retiro a mediodía vacío por la lluvia.

Nuevas primaveras nos esperan. Abril asoma en nuestro calendario que comienza por Diciembre. Ayer, entre la niebla, la línea de llegada estaba vacía. El primer día se ha convertido en línea de salida. Poco a poco los días irán sucediéndose y algún día los árboles volverán a vestirse de verde. Ese día el camino se llenará de vallas y carteles, la meta se verá en el horizonte y por megafonía sonará el ruido de la meta. El camino se poblará de héroes y a ambos lados la gente aplaudirá y gritará. Todo estará engalanado para vernos llegar. Allí estarán los nuestros. Y nosotros convertiremos la línea de salida en línea de llegada después de soñar con cuarenta y dos kilómetros de puro Madrid. Ese día volveremos a bailar entre risas y emoción. De nuevo juntos.
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Hoy comenzamos la aventura por el principio, mientras esperamos disfrutar del camino tanto como lo hicimos con Atenas. Eso sí, esta vez, cada vez que nos ponemos las zapatillas sabemos que ya somos maratonianos.

1 comentarios:

Gonzalo Quintana dijo...

Epica. Y toda la energía de tus cuatro meses se concentrará en un solo punto, en el último centímetro de la carrera al pasar por la meta, el día de tu reválida maratoniana.

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